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lunes, 30 de noviembre de 2015

Gerardo, Fernando y Ramón ya están en Holguín

Por



Por Luis Ernesto Ruiz Martínez. A veces es mejor llegar a tiempo que ser invitado, así que estar en la sede de la Delegación del ICAP al final de esta tarde fue una excelente oportunidad para hacerme el mejor de los regalos. Gerardo Hernández, Ramón Labañino y Fernando González llegaron con sus familiares para iniciar la visita prometida a la Provincia.
En un ambiente informal, con amplias muestras de cariño e incontables fotografías, nuestros héroes compartieron con los presentes y conocieron del programa que vivirán en esta ciudad hasta el venidero 4 de diciembre.
Ahora me disculparán que solo pueda compartir algunas fotos porque a las 9 de la noche comenzará la bienvenida popular en la base de la Loma de la Cruz. Allí podrán disfrutar de la presentación de la Compañía Infantil “Ronda de los sueños” y que incluye muchos de los temas que prepararon para sumarse al reclamo mundial de justicia y libertad que durante varios años se lanzó desde el Coloquio Internacional que sesionó en Holguín.
Esto apenas comienza. No se pierdan.

 (+Fotos en Visión desde Cuba)


sábado, 23 de mayo de 2015

Dos horas con el Héroe


 

Ramón Labañino recibió la distinción Alma Mater en nombre de la FEU de Holguín. Fotos: Elder Leyva 

La Universidad de Ciencias Médicas de Holguín nos cobijó bajo su techo. Sin embargo, a pesar del resguardo y el calor humano... allí sentimos la angustia del 12 de septiembre, el diluvio de propaganda mal intencionada y fraudulenta sobre el caso, la condena arbitraria, el encierro injusto y horrible, los gorriones que alimentaban las misivas… y aquella convicción profunda, que lo hizo resistir y volver dispuesto y comprometido con la Patria.

Ramón Labañino, uno de los cinco cubanos encarcelados por más de 15 años en Estados Unidos, se dio cita este viernes, para intercambiar un maratón de anécdotas, contagiosas sonrisas y francas lágrimas, con ojos estudiantes ávidos de historia y, del diálogo rostro a rostro con quien hoy se viste de modestia y cotidianidad, pero que para siempre será: NUESTRO HÉROE.

Con la espontaneidad propia de los hijos del caimán y tras un aguacero de preguntas, Ramón relató los últimos días en la cárcel, el dolor de las cadenas, el añorado encuentro con la familia, sus ideas sobre la juventud de hoy y las conversaciones actuales con el gobierno estadounidense, además del honor y el orgullo por haber compartido junto a sus hermanos con el Comandante, tan diáfano y jovial como un padre.

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Así… poco a poco, entre vivencias, la curiosidad a flor de piel de los futuros galenos y de esta imberbe periodista, transcurrió el encuentro. El mensaje estaba claro: “la juventud cubana siempre ha estado a la par de su tiempo, y como relámpago, lo ha enfrentado todo”.

Un brillo en la mirada le delató el nudo en la garganta y el coraje de aquellos años… de solidaridad y patriotismo. Por ello, regaló besos y abrazos.

¡Que lástima que no participaron todos los holguineros! ...pero gracias, mil gracias por tanta lealtad, la dignidad infinita, por permitirnos su ejemplo, sus principios y ese amor… por la patria, Fidel y el Socialismo.

Fuente Ahora

viernes, 24 de abril de 2015

Ya los Cinco estuvieron en su casa, la Cujae

Por Gilda Vega Cruz

Ya los Cinco estuvieron en su casa, la Cujae.
Ayer se realizó la tan anhelada visita de Gerardo y Ramón a la Cujae  y con esta ya son 6 los encuentros realizados en la Casa de los Cinco con nuestros Héroes.


Fue una tarde de lujo, ellos acompañados de Adriana, Elizabeth, Ailí y la periodista Eva Golinger llegaron a las 2 de la tarde y en una reunión intima con los coordinadoras de la Red, activistas, representantes del Buro Sindical y del Comité del PCC a la que se incorporó después la Rectora y un vicerrector y la directora de Recursos Humanos  hicimos un recuento del trabajo realizado por la Red durante los 16 años de encierro.


Más tarde a las 3 se realizo el encuentro con trabajadores y estudiantes a los que se sumaron otros compañeros de la Red que siempre están presentes María Clara, Carmen, Concha, Luisa, Santiago “Rony” Feliu, Paul Evrad de Bélgica y otros que seguro se nos escapan.
Las preguntas a los Héroes vinieron fundamentalmente de los estudiantes que con interesantes e inteligentes reflexiones permitieron a Gerardo y Ramón profundizar en sentimientos y convicciones que los llevaron a resistir las condiciones de la prisión.


No faltaron la poesía y la canción y la iniciativa de nuestros hermanos de firmar los marcadores de la Red para que todos tuvieran un recuerdo.


La grabación completa de lo que allí ocurrió estará muy pronto en el sitio de la Red y esperamos que la disfruten.


Quedaron cosas pendientes y vendrán tareas futuras así que la oportunidad de estar con nuestros hermanos y sus familias nos brindaran nuevas oportunidades de aprender y participar en la elaboración de esta parte de la historia de Cuba.

viernes, 6 de febrero de 2015

Las gaviotas blancas de Ramón Labañino Salazar

Por Adalys Ray Haynes


Ramón Labañino Salazar. (Foto/Ismael Francisco)
Ramón Labañino Salazar. (Foto/Ismael Francisco)

Estoy desmontando el archivo de audio y textos que tengo sobre el espacio radial que mantuve 10 años por la libertad de Los Cinco cubanos antiterroristas que estuvieron prisioneros en Estados Unidos.

La Emisora Provincial Radio Victoria en su revista estelar informativa Hablemos de… abría los micrófonos para mi, y en ocasiones para otras colegas,  a las 7:15 de la mañana y desde ahí compartimos con la audiencia cuanto desde este oriental territorio se hizo  por el regreso de los héroes.
René, Fernando, Antonio, Gerardo y Ramón, regresaron a casa, los dos primeros cumplieron su condena; y luego de una lucha solidaria mundial acompañada por decisiones políticas de los gobiernos cubanos y estadounidenses,  el 17 de diciembre del 2014 regresaron los tres cubanos que aún estaban detenidos con largas condenas.

Descubro que no todo es como pasar una página. Hoy desmontando el archivo me encuentro con el poemario Gaviotas Blancas, de Ramón Labañino Salazar, unos de los cubanos prisioneros que llegó a Cuba hace unos días, estaba condenado a 30 años y llevaba más de la mitad de este tiempo en la cárcel.

El libro lo publicó Ediciones Holguín en el 2006, en el contexto del II Coloquio Internacional por la liberación de Los Cinco y en contra del terrorismo, que se desarrolló en la vecina provincia.

Estoy preguntándome si Ramón recuerda estos poemas, yo ahora descubro que el texto que poseo está dedicado por su hija mayor Ailí Labañino Cardoso y dice: “Para Adalys por todo el cariño que nos ha dado cada vez que nos vemos y por tanto luchar junto a nosotros con tanta abnegación”.

Aquí estoy frente a Gaviotas Blancas, recordando que  estaba ahí como reportera cuando ocurrió el acontecimiento.
A la presentación asistieron Miguel Diaz-Canel, para entonces, primer secretario del Partido en la oriental provincia de Holguín; Sergio Corrieri, ex presidente del Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos (ICAP), familiares de Los Cinco,  víctimas del terrorismo y amigos de 37 países que participaron en el Coloquio.

Elizabeth Palmeiro, esposa de Ramón, agradeció el esfuerzo por la publicación de Gaviotas Blancas. Fue la primera obra de este tipo de su compañero.

Cuando regresé a Las Tunas compartí con las personas que nos escuchaban cada mañana fragmentos del texto dedicado por el escritor-héroe a sus cuatro hermanos, a sus cinco familias, al pueblo de Cuba y a todos los hombres y mujeres que luchan por un mundo mejor.

Son 33 poemas con versos rimados, la portada tiene la ilustración —El Guerrero— del artista plástico Cosme Proenza y la edición costa de 1000 ejemplares, que se agotaron en pocos días.

La dedicatoria de Ramón dice:
“Cada una de mis inspiraciones nace de la necesidad urgente e imperiosa de expresar, de descubrir un sentimiento, una pasión, una idea, incluso una soberbia. Muchas veces desperté a las tres de la mañana para esbozar una rima, un verso libre, un concepto, y solo después pude conciliar el sueño. De alguna forma ya había echado a volar aquella paloma lírica que desesperada y ansiosa revoloteaba en mi pecho, y solo entonces podía descansar en paz”.

Pidió perdón a los lectores por no entregar una poesía fina y culta, y declaró que lo escrito era una parte de su alma virgen y desnuda.


Gaviotas Blancas es el poema de la página 65, firmado el 3 de marzo de 2004 en la prisión de Beaumont en Texas, Estados Unidos. Lo comparto:

Gaviotas blancas vienen
como florecillas mensajeras
de que una verdad venidera
a la libertad me lleven
Y no es que resuenen
en el aire sus pícaras sonrisas,
es que llegaré yo a las brisas
de la libre mar de donde ellas vienen.
¡Libres ellas son,
libres ellas me tienen!


Ramón Labañino declaró que  finalmente sus gaviotas blancas echaron a volar, y yo aquí frente al texto y  mi archivo me pregunto si él recuerda estos poemas. Se lo voy a preguntar.

Fuente Tiempo 21 

martes, 11 de noviembre de 2014

Cartas al editor de The New York Times apoyan intercambio de prisioneros entre Cuba y Estados Unidos

Dos cartas al Editor del diario norteamericano The New York Times apoyando el editorial de ese medio de comunicación que pidió días atrás un intercambio de prisioneros entre Estados Unidos y Cuba, el cual abriera cauce a una nueva relación bilateral, fueron publicadas el jueves. Reconocidos juristas e investigadores estadounidenses son los autores de estas misivas que Cubadebate reproduce para sus lectores.
Cartas el Editor de The New York Times

Los Prisioneros cubanos y el norteamericano

NOV. 6, 2014

Al Editor:
 
Su editorial del 3 de noviembre “A Prisoner Swap With Cuba” presentó una razonable solución al mayor obstáculo para normalizar las relaciones de Estados Unidos con Cuba, pero no mencionó algunos aspectos claves.


Más allá de las referencias a los “espías cubanos convictos” que Cuba quiere de regreso después de haber permanecido más de 16 años en prisiones norteamericanas, el juicio de 7 meses de estos reconocidos agentes cubanos no incluyó evidencias de que ellos hayan obtenido ninguna información clasificada.

Con creces, la version cubana de que su misión primaria era monitorear y prevenir los planes terroristas de los exiliados en Miami contra Cuba, es apoyada por la evidencia, incluyendo el libro de investigación del periodista canadiense Stephen Kimber, “What Lies Across the Water”. Ninguno de los cinco hombres fueron acusados del cargo de espionaje (dado que ellos no tenían información clasificada), aunque el jurado de Miami los declaró culpables de una “conspiración” cometer espionaje.

Ellos monitorearon a figuras como Orlando Bosch, quien recibió protección en los Estados Unidos por más de 20 años hasta su muerte en el 2011, a pesar de ser “resuelto e invariable en su vocación a la violencia terrorista”, de acuerdo con Joe Whitley, un Vice Fiscal General y luego consejero general del Departamento de Seguridad Interna. Y actualmente, un terrorista de carrera, Luis Posada Carriles, está aún protegido por los Estados Unidos en Miami.

ART HEITZER
Milwaukee, Nov. 3, 2014


El autor es Presidente del subcomité Cuba del National Lawyers Guild (Colegio Nacional de Abogados).


Al Editor:

Su persuasivo argumento para intercambiar una subcontratista de USAID, Alan Gross, por 3 espías cubanos que han cumplido más de 16 años en prisiones de Estados Unidos carece de un componente crucial: el precedente historico para tal tipo de intercambio.

Dos ejemplos de intercambios de prisioneros entre Estados Unidos y Cuba son particularmente relevantes. En 1963, el Presidente John F. Kennedy liberó a un cubano convicto por haberle disparado y matado accidentalmente a una niña de 9 años y liberó a otros tres cubanos que habían sido arrestados por cargos de conspiración para cometer actos de sabotaje en Nueva York.

A cambio, Cuba liberó inmediatamente a dos docenas de ciudadanos norteamericanos presos en cárceles cubanas por cargos de actividades contrarrevolucionarias; entre ellos tres miembros de un team de la CIA capturados cuando estaban plantando aparatos para la escucha en un edificio de La Habana.

En septiembre de 1979, el Presidente Jimmy Carter aceptó una recomendación del Departamento de Justicia de otorgar clemencia y liberar a tres nacionalistas puertorriqueños, incluyendo Lolita Lebron, quienes habían sido declarados culpables de abrir fuego en el pleno del Congreso, hiriendo a cinco legisladores. Como parte de un no declarado “intercambio humanitario” negociado detrás de escena, 11 días después Fidel Castro liberó a cuatro agentes de la CIA.

En esos tiempos, estos dos intercambios fueron políticamente controversiales, requirieron de determinación y tenacidad presidencial. Pero, como el presidente Obama puede notar, ellos avanzaron intereses nacionales de los Estados Unidos y retornaron a los norteamericanos presos a sus familias.
WILLIAM M. LEOGRANDE
PETER KORNBLUH
Washington, Nov. 4, 2014



Los escritores son coautores del libro “Back Channel to Cuba: The Hidden History of Negotiations Between Washington and Havana.”
(Traducción al español de Cubadebate)

jueves, 6 de noviembre de 2014

The New York Times rompe el bloqueo mediático


Por Ricardo Alarcón de Quesada

 

En mí artículo que aparece en la Nueva Réplica actualmente circulando reproché al New York Times que no hubiese planteado el caso de Gerardo, Ramón y Antonio en su Editorial del pasado octubre en el que se pronunció por la eliminación del bloqueo norteamericano contra Cuba.

 Cuando lo escribí no imaginaba que con ese documento el diario neoyorquino iniciaba un importante debate, que dura ya un mes, e incluye varios editoriales abogando por un cambio sustancial en las relaciones entre ambos países. El más reciente del domingo 2 de noviembre, propone que los tres sean liberados a cambio de que Cuba por razones humanitarias ponga en libertad a Allan Gross sancionado aquí por participar en actividades ilegales destinadas a derrocar al Gobierno revolucionario.

 Se trata de una posición justa y razonable. Tiene razón el periódico cuando define la liberación de los tres Héroes cubanos como un paso indispensable para avanzar hacia la convivencia civilizada entre dos países que son y serán siempre vecinos.

 Debería agregarse a los argumentos del Times que ninguno de los Cinco fue acusado de realizar espionaje y por tanto no eran “espías”. Como se demostró en el juicio de Miami ninguno de ellos accedió o buscó informaciones secretas relacionadas con la seguridad nacional de Estados Unidos. 

Tampoco recibieron orientaciones para buscar ese tipo de informaciones. Así lo reconoció, bajo juramento, el General James R. Clapper quien fue testigo del Gobierno y cuyo testimonio aparece entre las páginas 13089 a 13235 de las Actas Oficiales del Tribunal. Es el mismo Clapper que hoy es el Director Nacional de Inteligencia de la Administración Obama.

 También es necesario recordar que la misión de los Cinco era tratar de frustrar los planes terroristas contra Cuba que más de una vez han causado muerte y daños también a personas residentes en Estados Unidos.

 Pero, en todo caso, este Editorial del New York Times debe ser saludado como un hecho de importancia trascendental. El muro de silencio que rodeaba el caso de los Cinco ha recibido un golpe demoledor que ojalá sea definitivo.

Publicado en Democracy Cuba
Montaje fotográfico RCBáez

lunes, 3 de noviembre de 2014

New York Times hace llamado para "Un canje de presos con Cuba"

Comité Nacional EEUU por la Libertad de los Cinco Cubanos
 
 
En un editorial publicado en The New York Times, de lunes, 3 de nov. 3, 2014, inglés y español (en el sitio web de domingo), el Comité Editorial hace un llamado para un canje de presos, entre los tres miembros de los Cinco Cubanos todavía encarcelados en EEUU, y Alan Gross, encarcelado en Cuba.
Esto es un importante desarrollo. El editorial comenta que conmutar la sentencia de los Cinco "sería justificable si se tiene en consideración el largo periodo que han estado presos, las críticas válidas que han surgido respecto a la integridad del proceso judicial que enfrentaron, y los posibles beneficios que un canje podría representar para lograr un acercamiento bilateral." Urgen una resolución rápida para Alan Gross a través de un canje humanitario.
El artículo detalla el caso de Gerardo Hernández, y la opinión disidente de la jueza federal Phyllis Kravitch, que insistió que la fiscalía del gobierno "no tenía fundamentos" para condenar a Gerardo por el cargo de conspiración para cometer asesinato. Ella formó parte del panel de 3 jueces de apelaciones que revocó las condenas de los Cinco en 2005. Los casos de Gerardo y de Ramón Labañino y Antonio Guerrero están en apelación activa de Habeas Corpus. (La importancia del proceso de apelaciones por Andrés Gómez).
Urgimos a todas las personas a publicar este editorial del New York Times, como señal del movimiento creciente por la libertad de los Cinco, y un avance en la visibilidad mediática de su caso y lucha. Aunque todos los elementos no fueron incluidos, por ejemplo la misión anti-terrorista de los Cinco, no obstante, es un desarrollo importante.
Y más importante, tenemos que seguir organizando, organizando, organizando para esta gran batalla por la liberación de Gerardo, Ramón y Antonio!
TAMBIEN lean el afidávit de Gerardo Hernández (español y inglés) de marzo, 2011, parte de su apelación Habeas Corpus, detallando los datos de su inocencia en el falso cargo de conspiración para cometer asesinato. Es importante explicar la verdad de la misión de los Cinco. No eran espías conspirando contra los EEUU, estaban trabajando para detener los ataques terroristas contra Cuba. Deben ser liberados inmediatamente! 
 

THE NEW YORK TIMES
Un canje de presos con Cuba 
El Comité Editorial, Nov. 2, 2014 
Hace casi cinco años, las autoridades en Cuba detuvieron a Alan Gross, un subcontratista del gobierno estadounidense que estaba trabajando en un sigiloso proyecto para expandir el acceso a Internet en la isla. Aunque un creciente número de líderes en Washington y La Habana parecen estar ansiosos por comenzar a normalizar la relación entre los países, el caso de Gross se ha convertido en el principal obstáculo para lograr un avance diplomático.

Solo hay una manera viable de retirar a Gross de una ecuación suficientemente compleja. La administración Obama debe canjearlo por tres espías cubanos que llevan más de 16 años tras las rejas en Estados Unidos.

En la Casa Blanca, la posibilidad de un intercambio de presos con La Habana genera ansiedad, debido a las críticas que surgieron en mayo, cuando Estados Unidos negoció la liberación de un soldado secuestrado en Afganistán a cambio de cinco líderes del movimiento Talibán. El gobierno estadounidense, sensatamente, suele rehusarse a negociar con terroristas o gobiernos que detienen a sus ciudadanos en busca de dinero o concesiones políticas. En circunstancias excepcionales, vale la pena hacerlo. El caso de Gross es una de ellas.

Gross viajó a La Habana cinco veces en 2009, bajo la dirección de Development Alternatives Inc., que tenía un contrato con la Agencia para el Desarrollo Internacional de Estados Unidos. Fingiendo ser turista, transportó furtivamente equipos de comunicación como parte de una iniciativa para proveerles a más cubanos acceso al Internet. El Gobierno cubano, que lleva años protestando los proyectos encubiertos para promover reformas democráticas en la isla, condenó a Gross en 2011 a 15 años de prisión por actos que atentan contra la integridad del Estado.

Durante los primeros meses de su detención, funcionarios en la isla sugirieron que estarían dispuestos a liberar a Gross si Washington suspendía los proyectos cuyo fin es destituir al actual Gobierno cubano. Esas negociaciones no prosperaron, y la postura de la isla se ha endurecido. Funcionarios norteamericanos han concluido que para lograr la libertad de Gross, es necesario repatriar a tres espías cubanos que fueron condenados en un juzgado federal en Miami, en 2001.

Para efectuar un canje, el Presidente Obama tendría que suspender el resto de la condena de los reos. Esa acción sería justificable si se tiene en consideración el largo periodo que han estado presos, las críticas válidas que han surgido respecto a la integridad del proceso judicial que enfrentaron, y los posibles beneficios que un canje podría representar para lograr un acercamiento bilateral.

El espía que más le importa al Gobierno cubano, Gerardo Hernández, fue condenado a cadena perpetua. Hernández, el líder de la Red Avispa, una agrupación que infiltró grupos de exiliados cubanoamericanos en el sur de Florida durante la década de años noventa, fue hallado culpable de conspiración para cometer asesinato. La fiscalía acusó a Hernández de conspirar con autoridades en La Habana para derribar aviones operados por un grupo de exiliados que solían repartir folletos sobre la isla, incitando a una revolución contra el gobierno. A sus cuatro asociados se les declaró culpables de delitos no violentos. Dos han regresado a Cuba, y los otros dos van a ser liberados relativamente pronto.

Un panel de tres jueces del Juzgado de Apelación del Distrito 11 revocó los fallos en agosto de 2005, habiendo determinado que un conjunto de factores impidieron que los acusados tuvieran un proceso justo. Los jueces establecieron que, en vista de la enorme hostilidad contra el gobierno cubano en Miami, y de cobertura periodística vilipendiando a los espías, el jurado no podía ser imparcial. Al revisar el caso posteriormente, todos los jueces de la corte de apelación dieron revés a ese fallo y restituyeron los veredictos. Sin embargo, jueces de esa corte señalaron otras deficiencias en el proceso judicial, que llevaron a una reducción en la condena de tres de los presos. La jueza Phyllis Kravitch escribió una opinión disidente, argumentando que la acusación de conspiración para cometer asesinato imputada contra Hernández no tenía fundamentos. Los fiscales, según la jueza, no establecieron que Hernández, quien le proveyó a La Habana información sobre los vuelos, había acordado con autoridades en la isla que los aviones serían derribados sobre espacio aéreo internacional. Si los aviones hubieran sido derribados sobre espacio aéreo cubano, el acto no habría constituido un delito bajo la ley de Estados Unidos.

El regreso de Hernández a la isla es una prioridad primordial para el Presidente de Cuba, Raúl Castro. Los líderes cubanos han celebrado a los presos como héroes y han protestado que el proceso legal fue injurioso. Entidades independientes, incluido un panel de Naciones Unidas que evalúa detenciones arbitrarias, y Amnistía Internacional, han sido críticas del proceso judicial. La percepción del caso en Cuba, donde los espías son vistos como víctimas, desafortunadamente ha incentivado a que el gobierno de la isla trate a Gross como una pieza canjeable.

A través de los años, funcionarios estadounidenses han dicho que no están dispuestos a intercambiar a los espías por Gross, dado que alegan que los casos no son equivalentes.

Sin embargo, un canje podría abrir el camino para reanudar lazos diplomáticos, lo cual permitiría que Estados Unidos tuviera mayores oportunidades de fomentar cambios positivos en la isla mediante la expansión de comercio, turismo y mayor contacto entre cubanos y norteamericanos. De lo contrario, se perpetuará la enemistad que ha reinado durante más de 50 años, continuando así un ciclo de desconfianza y actos de sabotaje por ambos lados.

Más allá de los méritos estratégicos de un canje, la administración tiene un deber de hacer más por lograr la liberación de Gross. Su arresto se llevó a cabo como consecuencia de una estrategia irresponsable, mediante la cual la agencia de ayuda internacional estadounidense ha enviado a contratistas privados para llevar a cabo misiones secretas en un estado policial que está rotundamente opuesto a la agenda pro-democrática de Washington.

Gross ha bajado más de 45 kilos de peso durante su detención. Está perdiendo la vista en el ojo derecho. Tiene dolencias en las caderas. En junio, su madre falleció. En mayo, luego de cumplir 65 años, Gross dijo que este año será el último que pasa en cautiverio, amenazando estar dispuesto a quitarse la vida si no recobra la libertad. Sus seres queridos han tomado sus palabras literalmente, considerándolas como una advertencia de un hombre desesperado. Si Gross muere estando en custodia, la posibilidad de establecer una relación más saludable con Cuba desaparecerá por varios años. Obama tiene que reconocer que esto es enteramente evitable, pero hay que actuar pronto.

Imagen agregada RCBáez

Mijo, yo sé que eres tú


Gerardo Hernández y Carmen Nordelo
Nyliam Vázquez García.― Un día a Carmen comenzaron a borrársele los recuerdos. Fueron tiempos difíciles para la familia y aún más para el hijo que le faltaba a su regazo. Tan lejos, él no podía hacer lo que más ansiaba: llevarla al médico, buscar sus medicinas, acompañarla, velar su sueño… no sé. Peor aún, esa nueva circunstancia le negó, desde unos años antes, la visita de su vieja. Ella ya no pudo cerrar las puertas del hogar en Arroyo Naranjo, La Habana, cruzar el océano, desandar carreteras para llegar a la prisión de máxima seguridad en Victorville, California.

¿Cuánto atormenta el dolor de una madre? ¿Cuánto pesa el sufrimiento de un hijo? Han pasado cinco años desde que Gerardo Hernández Nordelo recibió en prisión la fatal noticia. Su Mamucha no había aguantado. Él no pudo despedirse y todavía a la tumba de Carmen Nordelo le faltan las flores de su hijo y esas palabras que él habrá de decirle allí donde debió estar aquel 2 de noviembre.

Uno puede adivinar la lucha silenciosa de una mujer, de una madre, por no perder la batalla, por no faltarle a su muchacho. Ahora Mirta, la madre de Antonio Guerrero, nos da todos los días una lección de lo que solo pueden hacer ellas. Seguro Carmen se aferró a esa fuerza vital materna para guardar lo más cierto de su vida: sus hijos y él, quien más la necesitaba. Para el libro Retrato de una ausencia, Adriana contó que en momentos en que su suegra no reconocía a nadie, la voz de su niño siempre fue un bálsamo.

 Él le hablaba con toda ternura, quizá le contaba algún chiste y seguro le repetía mil veces que estaba entero, que no se preocupara. La única señal de que ella sabía a quién pertenecía esa voz llegada a través del teléfono era la lágrima caprichosa que le surcaba el rostro. Esa, su forma de decir, ya sin poder hablar: «Mijo, yo sé que eres tú».

¡Cuánto habría dado Carmen por ver a Gerardo libre, junto a la mujer que ama, rodeado de sus sobrinos, en familia! ¡Cuánto habría dado Gerardo por abrazar a su madre aunque fuera una vez más…!

Cualquiera, más allá de argumentos legales, podría entender tal dolor alojado en el pecho. Quizá, también, podría quedar rendido ante la valentía del hijo de Carmen. Cuando a la prisión solo le llegaban malas noticias del deterioro de la salud de su madre, a él le preocupaba la noticia, el momento en que fuera definitivo que ya no pudiera dar el abrazo final. «Quería que fuera Adriana o alguien de su familia quien le contara, y no los guardias de la prisión», recordó Alicia Jrapko hace poco en un diálogo con JR. No quería darles a sus carceleros el gusto de verlo triste o abatido. Ese día, hace cinco años atrás, fue una jornada aparentemente normal en Victorville, pero en el pecho de un prisionero había un motín.

Con el alma deshecha, Gerardo hizo lo impuesto por la rutina de una cárcel sin que nadie supiera que su mundo se movía bajo sus pies, que en La Habana se despedía a Carmen y que su presencia hacía falta en el reparto Alcázar para llorar unidos.
¡Cuánto habrá añorado su hermana Chabela los brazos de ese muchacho, cuánto le habrá apretado el pecho a su Adriana pensar en todos los sentimientos que estaba experimentado su esposo el día de la muerte de su madre…!

Han pasado cinco años y seguramente cada nuevo noviembre se agolpan los recuerdos. Vuelve la ansiedad. Gerardo tiene una deuda. Entre las muchas cosas que tendrá pendiente, está ese diálogo silente e íntimo con su vieja y esas flores germinadas en sus manos que aún le faltan a la tumba de Carmen. Pero para que Gerardo cumpla, para que viva lo que debe vivir, para que no le falte más a su familia, a su esposa, hay que traerlo a casa, hay que seguir en la batalla por el regreso de esos hombres que han pasado 16 años tras rejas que no les corresponden.

Cuando logremos que Gerardo esté aquí, con sus flores para Carmen, tal vez con el rostro surcado de humedad, Cuba entera sabrá que no habrá madres más felices, ni en el cielo ni en la tierra, que las madres de los Cinco, mientras las hojas de los frondosos árboles del camposanto le devuelvan un susurro: «Mijo, yo sé que eres tú».
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domingo, 2 de noviembre de 2014

Editorial de The New York Times pide canje de presos entre EEUU y Cuba


the new york times
Solo hay una manera viable de retirar a (Alan) Gross de una ecuación suficientemente compleja (con Cuba), afirma este lunes un nuevo editorial de la edición impresa del diario norteamericano The New York Times: La administración Obama debe canjearlo por los tres cubanos que llevan más de 16 años tras las rejas en Estados Unidos.

El diario, que en octubre publicó tres editoriales a favor de la normalización de las relaciones entre Cuba y EEUU, reconoció que  ”hace casi cinco años, las autoridades en Cuba detuvieron a Alan Gross, un subcontratista del gobierno estadounidense que estaba trabajando en un sigiloso proyecto” para extender una red ilegal en la Isla.
“Aunque un creciente número de líderes en Washington y La Habana parecen estar ansiosos por comenzar a normalizar la relación entre los países, el caso de Gross se ha convertido en el principal obstáculo para lograr un avance diplomático”, asegura el diario en el editorial que se publicó simultáneamente en inglés y español, y se adelantó en la edición digital en la noche de este domingo.
Añade que “en la Casa Blanca, la posibilidad de un intercambio de presos con La Habana genera ansiedad, debido a las críticas que surgieron en mayo, cuando Estados Unidos negoció la liberación de un soldado secuestrado en Afganistán a cambio de cinco líderes del movimiento Talibán”. 

Sin embargo, el diario reafirma que “en circunstancias excepcionales, vale la pena hacerlo. El caso de Gross es una de ellas”.

Gross viajó a La Habana cinco veces en 2009, bajo la dirección de Development Alternatives Inc., que tenía un contrato con la Agencia para el Desarrollo Internacional de Estados Unidos. Fingiendo ser turista, transportó furtivamente equipos de comunicación, añade el rotativo.

“El Gobierno cubano, que lleva años protestando los proyectos encubiertos para promover reformas democráticas en la isla, condenó a Gross en 2011 a 15 años de prisión por actos que atentan contra la integridad del Estado”, dice.

Reconoce que “durante los primeros meses de su detención, funcionarios en la isla sugirieron que estarían dispuestos a liberar a Gross si Washington suspendía los proyectos cuyo fin es destituir al actual Gobierno cubano. Esas negociaciones no prosperaron”.

The New York Times asegura categóricamente que funcionarios norteamericanos han concluido que para lograr la libertad de Gross, es necesario repatriar a los tres agentes cubanos que fueron condenados en un juzgado federal en Miami, en 2001.

Sugiere que “para efectuar un canje, el Presidente Obama tendría que suspender el resto de la condena de los reos. Esa acción sería justificable si se tiene en consideración el largo periodo que han estado presos, las críticas válidas que han surgido respecto a la integridad del proceso judicial que enfrentaron, y los posibles beneficios que un canje podría representar para lograr un acercamiento bilateral”.

El diario asegura que preso que más le importa al Gobierno cubano, Gerardo Hernández, “fue condenado a cadena perpetua. Hernández, el líder de la Red Avispa, una agrupación que infiltró grupos de exiliados cubanoamericanos en el sur de Florida durante la década de años noventa, fue hallado culpable de conspiración para cometer asesinato. La fiscalía acusó a Hernández de conspirar con autoridades en La Habana para derribar aviones operados por un grupo de exiliados que solían repartir folletos sobre la isla, incitando a una revolución contra el gobierno. A sus cuatro asociados se les declaró culpables de delitos no violentos. Dos han regresado a Cuba, y los otros dos van a ser liberados relativamente pronto”.
Añade del The New York Times:

Un panel de tres jueces del Juzgado de Apelación del Distrito 11 revocó los fallos en agosto de 2005, habiendo determinado que un conjunto de factores impidieron que los acusados tuvieran un proceso justo. Los jueces establecieron que, en vista de la enorme hostilidad contra el gobierno cubano en Miami, y de cobertura periodística vilipendiando a los espías, el jurado no podía ser imparcial. Al revisar el caso posteriormente, todos los jueces de la corte de apelación dieron revés a ese fallo y restituyeron los veredictos. Sin embargo, jueces de esa corte señalaron otras deficiencias en el proceso judicial, que llevaron a una reducción en la condena de tres de los presos. La jueza Phyllis Kravitch escribió una opinión disidente, argumentando que la acusación de conspiración para cometer asesinato imputada contra Hernández no tenía fundamentos. Los fiscales, según la jueza, no establecieron que Hernández, quien le proveyó a La Habana información sobre los vuelos, había acordado con autoridades en la isla que los aviones serían derribados sobre espacio aéreo internacional. Si los aviones hubieran sido derribados sobre espacio aéreo cubano, el acto no habría constituido un delito bajo la ley de Estados Unidos.
El regreso de Hernández a la isla es una prioridad primordial para el Presidente de Cuba, Raúl Castro. Los líderes cubanos han celebrado a los presos como héroes y han protestado que el proceso legal fue injurioso. Entidades independientes, incluido un panel de Naciones Unidas que evalúa detenciones arbitrarias, y Amnistía Internacional, han sido críticas del proceso judicial.

El diario reconoce que a través de los años, funcionarios estadounidenses han dicho que no están dispuestos a intercambiar a los cubanos por Gross, dado que alegan que los casos no son equivalentes.

“Sin embargo, un canje podría abrir el camino para reanudar lazos diplomáticos, lo cual permitiría que Estados Unidos tuviera mayores oportunidades de fomentar cambios positivos en la isla mediante la expansión de comercio, turismo y mayor contacto entre cubanos y norteamericanos. De lo contrario, se perpetuará la enemistad que ha reinado durante más de 50 años, continuando así un ciclo de desconfianza y actos de sabotaje por ambos lados”, asegura.

Y remata: “Más allá de los méritos estratégicos de un canje, la administración tiene un deber de hacer más por lograr la liberación de Gross. Su arresto se llevó a cabo como consecuencia de una estrategia irresponsable.

El diario asegura que Gross ha bajado más de 45 kilos de peso durante su detención. Está perdiendo la vista en el ojo derecho. Tiene dolencias en las caderas. En junio, su madre falleció. En mayo, luego de cumplir 65 años, Gross dijo que este año será el último que pasa en cautiverio, amenazando estar dispuesto a quitarse la vida si no recobra la libertad. Sus seres queridos han tomado sus palabras literalmente, considerándolas como una advertencia de un hombre desesperado.

“Si Gross muere estando en custodia, la posibilidad de establecer una relación más saludable con Cuba desaparecerá por varios años. Obama tiene que reconocer que esto es enteramente evitable, pero hay que actuar pronto”, concluye.

lunes, 15 de septiembre de 2014

"Nunca escuchamos hablar del terrorismo que se le hace a Cuba"


Así lo aseguró Elizabeth Palmeiro, esposa de uno de los '5 héroes' cubanos sentenciados en EE. UU.
Por:  LUIS ALEJANDRO AMAYA | 
Foto: Claudia Rubio / EL TIEMPO
Elizabeth Palmeiro dice que los '5 héroes' frustraron planes contra Cuba.
Elizabeth Palmeiro dice que los '5 héroes' frustraron planes contra Cuba.


El 12 de septiembre de 1998 cinco ciudadanos cubanos fueron arrestados en Miami (EE. UU.) por el FBI acusados de espionaje y daño severo a la seguridad nacional, tras llevar a cabo misiones que el Gobierno cubano considera como infiltraciones para evitar actos de terrorismo y desestabilización política en la isla.
El objetivo de Fernando González, René González, Antonio Guerrero, Gerardo Hernández y Ramón Labañino, los “5 Héroes”, como se les denomina en Cuba, era el de infiltrar organizaciones del exilio cubano para pasarle información a su gobierno sobre las acciones de éstas en pro de un cambio institucional.
El proceso tuvo todos los avatares posibles en medio de las constantes disputas entre Estados Unidos y Cuba. Tanto Fernando como René ya cumplieron sus condenas de quince años cada uno, mientras que a Labañino le quedan diez años más de presidio y sobre Hernández pesan dos cadenas perpetuas.
Elizabeth Palmeiro, esposa Labañino, habló en una entrevista con EL TIEMPO sobre el caso de los “5 Héroes”.
¿Cuándo fue la más reciente ocasión en la que pudo ver a su esposo?
Fue ahora en agosto, lo vi muy bien, teniendo en cuenta las condiciones en las que se encuentra. Está muy confiado en que pronto se logre un cambio en la situación y él y sus dos “hermanos” que quedan presos puedan ser liberados.
¿Cómo puede cambiar esa situación?
Ya Fernando y René cumplieron hasta el último día de sus condenas. A mi esposo le quedan diez años por cumplir, Antonio debe salir en el 2017 y Gerardo se supone que debe morir en prisión, que es lo que más nos preocupa.
La situación de René en Estados Unidos al final tenía unas condiciones muy anormales, su vida corría peligro porque la gente a la que él infiltró para conocer de sus planes terroristas pagaba por saber su ubicación para hacerle pagar por lo que había hecho. Gracias a las acciones de nuestros familiares se pudieron obstaculizar muchos planes terroristas contra Cuba.
¿A qué organizaciones se infiltró?
Muchas de esas ONGs de Miami, la Fundación Nacional Cubano Americana, Alpha 66, Hermanos al Rescate, Movimiento Democracia, organizaciones del exilio que dicen luchar por la libertad en Cuba, pero que en realidad son terroristas que se han organizado desde el mismo triunfo de la Revolución para aterrorizar Cuba por medio de atentados, sabotaje, bombas y muchas otras formas.
Nunca se habla del terrorismo que desde el propio Estados Unidos, en este caso desde Miami, se ha llevado a cabo contra Cuba, que no conoció el terrorismo el 11 de septiembre de 2001, sino de antes. Por conocerlo de antes es que hombres como mi esposo y sus compañeros decidieron un día aceptar ir a cumplir esas misiones.
¿Cómo supo usted que Ramón las cumplía?
Nunca me lo dijo. Esa conversación nunca la tuvimos. Cuando él empezó a faltar a la casa por razones de trabajo, estaba en España como economista cumpliendo misiones que tendrían que ver con tratar de aliviar la situación económica en nuestro país.
Tiempo después me comenzó a decir que su trabajo no era exactamente en Europa, que tendría tiempo para decirme, pero que estaba en nuestro continente. Que sus misiones eran muy importantes y que iban a requerir mucho sacrificio de mi parte. Nunca me imaginé los peligros que él estaba corriendo.
¿Cómo fue el día en que lo arrestaron?
Terrible. Se me movió la tierra, caí en un abismo del que todavía no he podido salir, que lo voy a hacer el día en que Ramón regrese a la casa. Llegaron unos compañeros y me dijeron que Ramón había sido arrestado y ahí me enteré que estaba en Miami. Sospechaba que podía estar por aquí, pero no precisamente en Miami. Las labores de nuestros familiares estaban destinadas a conocer de planes terroristas contra Cuba, planes de los cuales se le advirtió al gobierno de Estados Unidos.
¿Cómo percibe el manejo judicial que se le ha dado al proceso de los “5”?
Cuando los arrestaron, parecía un caso más sencillo, pero ante la presión de congresistas cubano-estadounidenses como Bob Menéndez e Ileana Ros Lehtinen se empezó a manipular todo lo que tenía que ver con las labores y las misiones verdaderas de nuestros familiares. Silenciaron todo y empezaron a enfilarse hacia involucrar a uno de ellos con el derribo de dos avionetas en el año 1996. Involucraron a Gerardo, que nada tenía que ver con eso y le endilgaron ese cargo para darle un tinte político al caso.
LUIS ALEJANDRO AMAYA
Redacción Internacional 

jueves, 14 de agosto de 2014

Mensaje de felicitación a Fidel en su 88 cumpleaños, de Ramón, a nombre de Los Cinco


Querido Comandante
En este cumpleaños 88 queremos hacerle llegar todo el cariño y admiración de los Cinco, de todos nuestros familiares y del pueblo cubano.
Bien conoce que usted es nuestra inspiración y nuestra fuerza en los días difíciles y los más cotidianos de esta prisión política.
Es nuestro mayor deseo poder abrazarle y compartir el honor de escuchar sus enseñanzas tan importantes para los revolucionarios de todos los tiempos.
¡Felicidades, Comandante!
¡Cinco abrazos universales!
Antonio, René, Fernando, Gerardo, Ramón,
FCI Ashland, Kentucky.

viernes, 20 de junio de 2014

Hice lo justo y jamás he dañado a nadie

Aquel día de diciembre del 2009, cuando fueron a resentenciarlo en la ciudad estadounidense de Miami, Ramón Labañino Sala­zar, quien aún cargaba con la sanción de una cadena perpetua más 18 años de cárcel, entró a la sala del tribunal con las manos en alto, en símbolo de victoria.

Con su mirada lo escudriñó todo hasta encontrar entre los presentes en la audiencia a su querida Elizabeth. Le sonrió como el más feliz de los mortales y la cubrió de besos con la mirada. Fue un momento fugaz y a la vez casi eterno.
Ramón junto a su esposa Elizabeth y sus hijas Laura y Lizbeth. Ailí, su otra hija de un matrimonio an­terior, se encuentra por estos dias visitándolo.
Cuántas cosas se dijeron en aquel momento, similar al que vino después, cuando conoció que la nueva sentencia, igual de injusta, lo privaría 30 años de su vida de la libertad física, porque la del alma y el espíritu sus captores no han podido encerrarla.

“Es que por naturaleza soy un hombre optimista”, confesó Labañino, uno de los cinco antiterroristas cubanos condenados a largas penas en cárceles de Estados Unidos.

“Siempre he encontrado razones para ver el ángulo positivo en todo lo que me pasa, de todo lo que me rodea, de las peleas, incluso, de las injusticias, de las cosas duras que uno vive y ve en la prisión”, señaló en respuesta a un cuestionario el Héroe de la República de Cuba, título que comparte junto a sus compañeros Gerardo Hernández, Antonio Guerrero, Fernando González y René González (los dos úl­timos ya están en Cuba, pero purgaron antes la totalidad de sus sanciones).

Hermanados en la misma lucha, aunque a los Cinco los confinaron en distantes prisiones, desde su detención el “yo” pasó a ser “nosotros” y la causa de uno adquirió un carácter colectivo.

Así lo asumieron desde el inicio y cada vez que un mensaje de ellos llega la despe­dida termina, invariablemente, en “cinco abrazos” como escribió Ramón en estas repuestas enviadas desde la penitenciaría de Ashland, en Kentucky.

Hijo de Nereyda Salazar Verduy (falle­cida) y Holmes La­bañino Cantillo, nació el 9 de ju­nio de 1963 en el barrio habanero de Ma­rianao y se graduó con Diploma de Oro en la licenciatura de Economía, en la Uni­ver­sidad de La Ha­bana.

Sus mayores tesoros son Ailí (de un primer matrimonio), Laura y Lizbeth, las hijas que no se cansa de repetir que adora.

Justo en febrero de 1992, cuando se fue de casa para trabajar en el exterior, Elizabeth Palmeiro, su esposa, apenas tenía ocho se­manas de embarazo de Laura. Él no pudo dis­frutar esta etapa, ni tampoco la llegada al mundo de Lizbeth, a la que sí conoció recién nacida, en febrero de 1997.

Sus entradas y salidas al país y luego la prisión provocaron que pese a llevar 23 años de casados, Ramón y Elizabeth solo han vivido juntos sin separarse, apenas dos, el resto ha sido a distancia.

No obstante, ambos construyeron una fa­milia y ella, en la retaguardia, lo espera, al fren­te de un proyecto de familia que se logró por encima de los obstáculos y ahí es­tán “sus hermosas mujeres”, como él se enorgullece decir.

—¿Cómo un hombre logra sobreponerse a las mayores adversidades? ¿De dónde es posible sacar tanta fortaleza?

—Sobre todo cuando se tiene la convicción de que se está haciendo siempre lo co­rr­e­c­to, lo justo, lo legal, que uno defiende una causa humana, que jamás ha hecho daño a nadie ni a nada material, al contrario, se ha sacrificado todo por el bien común, por la vida de los pueblos, de personas inocentes, esa idea por sí sola da una fuerza enorme de voluntad y entereza en contra de todas las adversidades y “adversarios”. La pelea es jus­ta. La victoria de­berá ser mucho más dulce.

—Del Ramón niño y del joven universitario. ¿Qué recuerdas?

—Yo creo que soy un eterno niño, así me dicen mi esposa Elizabeth, mis hijas y quienes me conocen, no sé si será verdad o es por el amor que me devotan; pero sí creo que nunca he perdido (ni jamás lo haré) ese espíritu juvenil, risueño, alegre y optimista que tanto ayu­da a luchar a vivir y a luchar.

“Así era de niño: risueño, muy tímido, mu­cho diría yo, y siempre me encantó estudiar y hacer deportes.

“Recuerdo que desde pequeño mi hermanita Laide me empezó a llamar ‘papi’, creo que porque la cuidaba mucho y mi mamá nos educó con el concepto de que el hijo mayor de la familia es como el segundo padre.

“Y pienso que ese papel me lo creí con mucha fe, tanto, que hoy día, muchos me dicen ‘papi’ y eso es algo que mis niñas re­sienten; porque quieren ser las únicas en decirme así, pero ellas saben muy bien que soy único e irrepetible Papi, desde el alma hasta el infinito, y eso es lo importante.

“Disfruté mucho mis años de universidad, como dije me encanta estudiar y hacer deportes y allí pude desarrollar ampliamente ambas actividades.

“También fui alumno ayudante de Esta­dística Matemática desde el segundo año de la carrera.

“A veces daba repasos y clases a los compañeros de años inferiores o de nuestro propio año, es algo que también me gusta mu­cho: enseñar.

“En la Universidad pude practicar judo y karate-do, que era mi sueño como depor­tis­ta.
“Fue un periodo de aprendizaje, pero so­bre todo de crecimiento. Me ayudó mucho en mi formación y en mis convicciones en todos los sentidos, cosa que agradezco infinitamente a Cuba, a nuestra Revolución, a nuestro sistema socialista”.

—Te ven como el fortote del grupo…

—Es un punto de vista de los que me ven. Yo no me veo fuerte, más bien trato de “considerarme” delgado. Claro, que eso me cuesta ca­da vez más trabajo creérmelo.
“Hago deportes por placer, también por la necesidad de liberar tanto estrés, y porque me siento mucho mejor y útil después de cada jornada.

“Trato de mantenerme saludable a pesar de los pesares, pues es nuestra manera de pelear y vencer, de no dejarnos derrumbar ni destruir.

“Ahora mismo estoy haciendo pesas, caminatas dentro de la prisión, algo de handball, mucho ajedrez. Eso me hace sentir saludable, vital, listo para las contiendas de cada día y las que han de venir en el futuro”.

—¿A quién quisiste parecerte?

—Trato de ser yo mismo guiado por el ejemplo de los grandes, pues es imposible alcanzar íconos; pero he admirado mucho y trataría de ser como el Che, como nuestro in­mortal Antonio Maceo, como José Martí, co­mo Fidel, como Raúl, como Bolívar, como Su­cre y ahora mucho como nuestro Hugo Chá­vez, ellos son en esencia mis ejemplos co­ti­dianos.
“Me gustaría ser, simplemente, como ca­da hombre con decoro y honor que harían esta lista demasiado extensa”.

—Déjanos saber ¿qué te gusta en materia de lecturas, personajes históricos, de ficción, series…?

—Voy a reducir la lista a cinco de cada uno, no quiero aburrirles ni ser tan exten­so, pero mira, entre mis lecturas favoritas están Cien años de soledad y El amor en los tiempos del cólera, de Gabriel García Már­quez; El reino de este mundo, de Alejo Carpen­tier; Los versos sencillos de José Martí y La Casa de los espíritus, de Isabel Allende.

“De las series puedo nombrar En silencio ha tenido que ser y Julito el Pescador, dos excelentes producciones cubanas; también un espacio que existió: Aventuras, donde vi Los comandos del silencio.

“Y aprovecho para preguntar ¿por qué no hacen en la televisión cubana una nueva versión de todos estos seriales?

“En cuanto a las películas Fresa y Chocolate, y Clandestinos, protagonizada por nues­­tra admirable Isabel Santos.

“Sobre los personajes de ficción, Don Quijote y Sancho Panza; el David de En si­lencio ha tenido que ser, interpretado por el des­parecido actor Sergio Corrieri, Julito el pescador inmortalizado por René de la Cruz y Bruce Lee, en alguna de sus películas por lo de las artes marciales, no por nada más.

“Los personajes históricos coinciden con aquellos que siento como ejemplos a imitar: Simón Bolívar, Ernesto Che Guevara, An­to­nio Maceo, José Martí y Fidel Castro”.

—Cuando te arrestaron tenías 35 años. ¿Cuál es tu concepto del tiempo?

—El tiempo es un concepto relativo. Si pienso en mí, creo que el tiempo no ha pasado. Cuando veo a mis hijas hechas mujeres, cuando me miro en los ojos de mi Eli amada, el tiempo se me hace infinito, duro, impla­cable.

“Por eso recurro al otro tiempo: al de las risas y las alegrías, al del retorno y la felicidad, al tiempo precioso de nuestro futuro libre en Cuba y con ese me quedo (mi optimismo)…Ya sabes soy un infinito optimista, qué le voy a hacer, y así soy feliz”.

—Imagina que eres un repentista y que te dan un pie forzado que dice: “...yo soy un tipo así”

Yo soy un tipo así
exactamente como ves
sin derecho ni revés
simple y sin frenesí.

Con Cuba libre aprendí
Que amar luchando es el camino
Y esta pelea que hoy conmino
Es por la verdad que conocí

Y seguiré siendo así
Un tipo simple pero con decoro
Que vale mucho más que el oro
A quien le honra morir como viví

—Si cerraras ahora mismo los ojos, ¿qué ves?

—Veo a Cuba, una playa azul limpia, deslumbrante. Veo a Eli, a mis hijas, a toda mi familia, a mi pueblo. Veo risas, alegría, eternidad. Así es como mi libertad se hace tangible y real. Y sé que es cierto.

Tomado de Periódico Granma

viernes, 28 de febrero de 2014

Ramón Labañino: Mi hermano Fernando

Hoy logró la libertad nuestro hermano Fernando González. ¡Gran alegría y  regocijo sentimos por él!
Para nosotros Cinco, esa experiencia la vivimos cada uno como propia. Y es que en verdad es así.
Un día dichoso decidimos unirnos para jamás dejarnos vencer, lo cual es y será ya para siempre.
Recuerdo a Fernando en aquel hueco duro de Miami. lo que más me impactó de él fue el  rostro fruncido  y su firmeza ante los intentos de doblegarnos y hacernos cooperar. Otros en cambio, más altos (nunca más grandes) y más fuertes (no de valor),  flaquearon y se vendieron.
Esa experiencia de vida es un tesoro que recordaré eternamente.
Con Fernando regresamos todos de alguna manera. En él está también, como en René, la esencia de todos,
Nuestra energía y nuestra forma de pelear y de vencer.
Es una alegría a medias, pues en verdad terminó hasta el último segundo de una sentencia injusta que jamás debió cumplir.
No podemos permitir que ninguno cumpla más esta sentencia injusta. Se lo debemos a Gerardo y a la historia hermosa de nuestro pueblo.
¡La pelea se ha reforzado, el triunfo es cierto!
Hoy Fernando regresa a la amada patria con la frente en alto y el decoro limpio. Nosotros le seguiremos.
Con el abrazo y cariño de pueblo y familia recibe también el nuestro, querido hermano.
¡Hasta la victoria siempre!
Ramón.

FCI Ashland, Kentucky.

Febrero 28,  2014. 11:38 a.m.

viernes, 6 de diciembre de 2013

Gerardo y Ramón envian mensajes en honor a Nelson Mandela

Después de varios días de permanecer Gerardo en lockdown pudo llamar casualmente en el momento de conocer la triste noticia del fallecimiento de Nelson Mandela y dedicó este breve mensaje con los pocos minutos de comunicación con que contaba; también Ramón Labañino envió mensaje de condolencia:

Quienes dedican ilimitados recursos a borrar y reescribir la historia, y lo tuvieron en sus listas de "peligrosos terroristas", hoy sufrirán de amnesia colectiva.

Quienes lo agraviaron negándole un homenaje en la Ciudad de Miami, por abrazar a Fidel y agradecer la ayuda de Cuba a África, hoy tendrán que callar avergonzados.

Los Cinco seguiremos enfrentando cada día la injusta prisión, hasta el final, inspirados en su ejemplo de lealtad y resistencia.

¡Gloria eterna al gran Nelson Mandela!

Gerardo Hernández Nordelo
Prisión Federal de Victorville, California
Diciembre 5 de 2013



Sentimos gran dolor por la partida de nuestro hermano y guía en la vida: Nelson Mandela. Él fue y será siempre el ejemplo real de la libertad, de la paz, de la victoria. Su talla mundial de líder, de símbolo de justicia y optimismo, nos acompañan ya para siempre. ¡Su luz permanecerá eternamente en el alma de cada ser humano digno!

Llegue a toda su familia, amigos y al querido pueblo de Sudafrica nuestras condolencias y solidaridad en este y todos los tiempos, a nombre de los Cinco, nuestros familiares y todo el pueblo cubano.

¡Hasta siempre Mandela!
¡Cinco abrazos infinitos!

Ramón Labañino
FCI Ashland, Kentucky
Diciembre 6, 2013. 7:54 A.M.

jueves, 8 de agosto de 2013

"A su imagen y semejanza": Ramón Labañino habla del Che

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El mensaje en mi bandeja de entrada confirmó la humildad de mi entrevistado. «Mi amor, mi cariño y gratitud para todo mi pueblo, siempre a nombre de los CINCO. Gracias por el privilegio que me das de responderte, trataré de ser concreto dadas las circunstancias. Estamos en medio de un lock-down…». Así comenzaba el correo-respuesta de la primera entrevista que lograba realizarle a Ramón Labañino, héroe cubano preso injustamente en una cárcel en Estados Unidos. Desde la soledad de su prisión pero con los más de once millones de corazones que laten junto al suyo, Ramón tecleó estas líneas en las que cuenta su vínculo con el Che.

Ramón Labañino y su esposa Elizabeth PalmeiroEn el mes de junio de 2013, Elizabeth contaba ante un auditorio de jóvenes e investigadores interesados en la vida y obra de Ernesto Guevara, que cuando ella supo del injusto encarcelamiento del que serían objeto los Cinco, le envió una postal con la imagen que el fotógrafo cubano Alberto Korda tomara del Che. Al dorso escribió: «a su imagen y semejanza te ven mis ojos y mi corazón». ¿Qué sintió cuando su esposa lo comparó con un hombre como el Che?

Me sentí muy orgulloso y honrado. Mi esposa sabe muy bien lo grande y especial que el Che es para todos nosotros. El solo hecho que ella, que me conoce tan bien, me hiciera esa extraordinaria confesión, me conmovió profundamente. Con el honor también se eleva la responsabilidad de estar a la altura infinita del Guerrillero heroico. Tratamos de ser como él cada día de nuestras vidas.

A los héroes hay que sacarlos del mármol y traerlos a nuestro quehacer diario. ¿Cómo trae al Che, Ramón Labañino en su día a día?
Siempre lo veo como el compañero mío de cuarto, de batalla, de cotidianidad. Me aferro al Che guerrillero, al que subió a las montanas, al que sufría de asma pero crecía en valor y dignidad con sus pulmones, al ser humano que celaba con extremo las faltas siendo el primero en dar el ejemplo, al médico que primero curaba las heridas de los demás antes que las propias, al valiente temerario que siempre era el primero en lanzarse sobre las balas enemigas. Pienso en lo que el haría cada segundo de su vida de estar en nuestro lugar. Salvando las enormes diferencias históricas y de altura de este grande de todos los tiempos, creo que esta misión es nuestra «guerra de guerrillas», es nuestro «Girón», nuestra «Angola», nuestro «Congo belga», nuestra «Bolivia».

En el primer número de la revista Paradigma, anuario del Centro de Estudios Che Guevara, se publicó un poema suyo dedicado al Che en el que escribe: « ¿Qué soy? sino tu sonrisa acrisolada, tu mirada firme y combativa, tu andar soberano y temido por los cobardes de ayer y de hoy». ¿Son los mismos cobardes los de ayer y los de hoy?
Lamentablemente sí. Son los mismos cobardes, los mismos traidores, los mismos pusilánimes, solo que con diferentes rostros y enormes sombras. Para mí lo más difícil de todo este proceso fue conocer que alguien se acobardó, que temió y traicionó. Fue muy duro, muy desgarrador. Pero inmediatamente comencé a rebuscar en la historia, desde Caín y Abel en la Biblia, a lo largo de todos los tiempos de la humanidad, y en especial de nuestra Revolución, han existido y durísimamente debemos reconocer que existirán hombres indecorosos; pero por cada uno de ellos siempre habrá un cubano que sepa elevar «el decoro de todos los demás». Esa es mi fe y mi convicción, como es también la de mis hermanos.
Ramon Labañino junto a sus hijasUsted fue parte de una generación que tuvo al Che mucho más cerca. Ahora, mediante sus hijas, está en contacto con una generación mucho más joven que lo ha vivido de forma diferente. ¿Considera que sus ideas no perderán vigencia con independencia de los cambios generacionales?
El Che es eterno, infinito, es ícono y es luz. Nada en él se destruye ni acaba, solo se transforma. Ahora mismo vemos su rostro en todas las manifestaciones contra del neoliberalismo, las crisis complejas del imperialismo, el hambre y el desamparo, y a favor de los derechos de los inmigrantes, de los pobres, de la vida. Donde quiera que exista una causa justa por defender, una causa de amor, en cualquier tiempo y circunstancias, allí estará siempre, fiel y sereno, combativo y rebelde. El Che nunca perece, al contrario, renace y se magnifica con cada salida del sol.

¿Cuál podría decir qué es, de los textos del Che, el que más lo ha marcado? ¿Recuerda en que momento de su vida lo leyó y cuánto le aportó?
La carta de despedida del Che a Fidel. Ese mensaje se convirtió en un mensaje a todo el pueblo de Cuba, del mundo. Me impacto definitivamente. La primera vez lo escuché en una grabación en la voz de nuestro Comandante eterno mientras yo cursaba mis estudios primarios. Su humildad, nobleza, entrega total a una causa justa, su desprendimiento de todo lo material, su apasionado amor por los pobres y los más necesitados, caló tan profundamente en mí, que desde ese mismo momento (y creo que nos pasó a muchos de nuestra generación) en verdad quería de todo corazón ser como el Che, como decíamos todos los pioneros.

Aunque pudiera considerarse una pregunta pretenciosa, teniendo en cuenta la modestia que siempre ha caracterizado a los CINCO, ¿considera que en ustedes se materializa el pedido del Che de formar ese, tan necesario, «hombre nuevo»?
Tu pregunta pide dos respuestas. En el proceso socialista, como bien lo define el Che, urge tener y educar a ese «hombre nuevo» que sea capaz de llevar adelante una obra tan gigante y humana. Solo ese hombre nuevo al que hacía referencia el Che, puede crear y construir ese mundo nuevo. Ahora bien, pensar que nosotros cinco seamos el reflejo siquiera de ese hombre nuevo es demasiado pretencioso. Si te puedo asegurar que nos esforzamos cada segundo de nuestras vidas para estar a la altura de este tiempo y de todos los tiempos, con el Che en el alma e intentando acercarnos aunque sea un poquito «a su imagen y semejanza» como mencionaba mi  amada esposa. Solo así nos sentimos un poco más realizados como hombres, como revolucionarios.

El pie de firma del correo electrónico era inconfundible: «¡Viva el 26 de julio! Día de nuestra independencia nacional. Ramón Labañino Salazar. Julio 26. 2013. FCI. Ashland, Kentucky. 9:03 am.».