Espero estar pronto de regreso para continuar en mi puesto de combate en esta batalla de ideas, saludos cordiales
Rosa
No lo conozco personalmente, pero a través de Pablo Armando Fernández escuché anécodotas diversas de Saúl. Ví sus libros con hermosas dedicatorias para Pablo, luego supe de su apoyo a la Revolución, de sus visitas a Gera... y me dolió como una puñalada lo que dejaba translucir la carta de Gerardo: Y pensé en la querida Bernie, en Leonard Weinglass, pensé en nuestra querida Tojosita argentina, en Pablo Kilberg... cuántos se han ido sin tener la alegría de tenerlos de regreso? ¿Familiares, amigos? ¿Cuántas penas más agregaran su espina al calvario de los Cinco? ¿Puedes dormir, Obama, con tanto peso en tu conciencia?
No es cierto, Saúl, no lo repitas. Ya sé, otros también lo dicen,
pero no es cierto. Hay dolor en la voz de Carmen cuando me responde el
teléfono, pero no puede ser cierto.