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lunes, 25 de junio de 2012

Tony Guerrero: El verdadero dolor; poema



 
Queridos amigos:

Supongo a todos llegó la penosa noticia del fallecimiento de Roberto, el hermano de René y también de nosotros cuatro.

El dolor no hay forma de describirlo con palabras.

Ayer en la noche escuche a Olguita, en el programa La Luz en lo oscuro, narrar brevemente su conversación telefónica con René, única vía por la que pudo darle tan desgarradora noticia y acompañarlo, aunque fuese unos minutos, en su pesar.

Hoy en la mañana, pensando aún en sus palabras y en todo ese absurdo que mantiene a nuestro hermano lejos de sus seres más queridos, escribí estos versos que sé por esta vía le podrán llegar también a Olguita y a René.

EL VERDADERO DOLOR


"... al que le duele su dolor le dolerá sin descanso
y al que le teme a la muerte la llevara sobre sus hombros"
                         Federico Garcia Lorca

Sobre las últimas imágenes
una lágrima busca la luz,
para entender el verdadero dolor,
más allá del que se relaciona con la muerte,
más allá del que mana de la vena herida.

Todo está cubierto por un velo infinito.
Todo está roto por la soledad.
La sangre estremecida en la penumbra.
Las manos vacías entre el latido de las huellas.
Sin fuego nada aliviara la angustia.

Detrás de la pared hay un sol
que se está despertando sobre el mar.
La clave de los universos y del futuro
buscada por generaciones tras generaciones
es: AMOR, PAZ, AMOR.

La sola visión de la aurora,
solo, con el dolor.


Cinco abrazos.
¡Venceremos!

Tony Guerrero Rodríguez
25 de junio de 2012
Prisión Federal de Marianna


Imagen agregada RCBáez

sábado, 23 de junio de 2012

Ramón envía condolencias por muerte de Roberto González

Imagen activaLa Habana, 23 jun (PL) Ramón Labañino, uno de los cinco antiterroristas cubanos apresados en Estados Unidos en 1998, envió un mensaje por la muerte del abogado Roberto González, miembro del equipo legal que trabaja por la liberación de los luchadores.

  González, quien falleció ayer en La Habana víctima de cáncer, había dedicado los últimos años de su vida a la causa de Labañino, Gerardo Hernández, Fernando González, Antonio Guerrero, y de su hermano René González, conocidos internacionalmente comos los Cinco.

"Acabo de conocer la durísima noticia de la partida de nuestro queridísimo hermano Roberto González, y deseo enviarles a su mamá, esposa, familia, amigos y todo nuestro amado pueblo, y en especial, a René, nuestro dolor y pesar", expresa la nota.

"Los que tuvimos el honor de conocerlo, de compartir con él -apunta- sabemos muy bien la estatura de hombre y de fiel cubano que siempre mostró en todo momento. "Su apoyo legal, su carisma, su entrega humana completa a nuestra causa y a Cuba, son imágenes que perdurarán con nosotros ya eternamente."


A principios de marzo, Roberto González recibió el título de miembro honorario del Gremio Nacional de Abogados (National Lawyers Guild, NLG), la mayor y más antigua organización legal de Estados Unidos.

La condecoración se ofreció en reconocimiento a sus contribuciones como defensor de los derechos humanos y, sobre todo, por sus esfuerzos profesionales en el caso de los Cinco.

Los Cinco, apresados por prevenir las acciones contra Cuba de grupos violentos radicados en La Florida, fueron condenados a penas de hasta doble cadena perpetua más 15 años de privación de libertad, en un proceso judicial criticado a nivel internacional por sus numerosas irregularidades.

Con informaciones de Prensa Latina
  

martes, 17 de abril de 2012

Mensaje de René González al pueblo de Cuba


14 de abril de 2012
“Año 53 de la Revolución”

Mensaje a mi pueblo:

Queridos compatriotas:

De regreso al mundo del absurdo tras una muy breve visita a la patria que ha suscitado en algunos las más diversas elucubraciones -muchas de un nivel de insania que sólo los detractores de nuestra sociedad pueden ejercitar- es tiempo de saldar una deuda con nuestro pueblo a través de estas palabras. No van dirigidas a quienes esperaban criticarnos anticipando que mi estancia en Cuba se convirtiera en un acto político y ahora lo hacen porque resultó en un ejemplo de discreción; ni a los que auguraban que no regresaría y ahora se buscan las más disímiles racionalizaciones porque lo hice. Se trata del elemental deber ante un pueblo que recibió como suyo el alivio que significó este paréntesis, muchos de cuyos hijos en el mejor espíritu solidario y generoso esperaban seguir mi visita. Sólo a estos últimos las debo.

Como bien se informó la solicitud de mi viaje a Cuba tuvo un carácter humanitario en el marco de la letra y el espíritu de la figura jurídica de libertad supervisada. No se trató ni de un favor ni de una demanda política, sino de una situación prevista por las leyes y cuya solución fue tramitada en el más estricto apego a las mismas. En el mismo ánimo de respeto a la legalidad que nos ha guiado desde el principio de este proceso era imprescindible que no convirtiéramos mi estancia en la patria en algo que no se ajustara a la naturaleza de tal solicitud. En ello iba nuestra palabra y se ponía en juego el espacio moral que durante estos años hemos conquistado, los Cinco, en esta historia.

De lo anterior se desprende la poca exposición que se dio a la visita, y que puede haber parecido sorprendente para algunos. Estamos seguros de que esta explicación será comprendida por todos los que nos quieren, y que veían en mi estancia la posibilidad de algunas demostraciones públicas de regocijo y alegría.  Las limitaciones que impuso la naturaleza de mi viaje hicieron esto imposible, más allá de lo que se pudo propiciar espontáneamente en algunos lugares en que mi presencia era ineludible por razones de obligado agradecimiento o pasadas vivencias; añadidas las restricciones de tiempo dadas por el encuentro con mi familia y el compartir con mi hermano enfermo; motivo directo de mi viaje.

De mis breves andares por nuestras calles y del contacto espontáneo con parte de nuestro pueblo me traigo recuerdos imborrables, que me sirven de inspiración y me dan fuerzas. De cubanos de todas las procedencias recibí en estos días un cariño fluido, sincero, respetuoso de la condición de mi visita y de la discreción que requería, expresado en todas las maneras posibles. Sé que a través de cada uno de esos compatriotas me estaba llegando el afecto de los millones que hubieran querido estar al tanto de nuestra estancia. A todos -tanto los que me privilegiaron con su contacto como los que no- les quiero expresar mi profundo agradecimiento ya sea por sus muestras de generoso respeto como por sus expresiones de solidaridad y buenos deseos para con mi hermano.

De regreso al mundo del absurdo me dispongo a seguir en esta larga batalla porque se nos haga justicia. Era imprescindible que mi conducta en Cuba fuera de extrema moderación. Era impensable que no regresara. Me traigo en el corazón las intensas vivencias de estos hermosos catorce días junto a mi pueblo, con el que algún día celebraremos el regreso de los Cinco.

Por lo pronto a todos, en nombre de mi familia y en el propio, llegue nuestro más profundo agradecimiento.

Y en nombre de los Cinco, les reitero que no les fallaremos y seremos siempre dignos de ustedes.

Un fuerte abrazo.

René González Sehwerert

viernes, 30 de marzo de 2012

Llegó René González a la Patria

aprobación del oficial probatorio o de la jueza.
Incluso, el propio Gobierno de los Estados Unidos, que se ha opuesto a todas las mociones presentadas por René para que se le permita tanto su regreso definitivo a Cuba como la visita temporal a su hermano, reconoció que las condiciones de su libertad supervisada no le prohíben viajar a nuestro país. Al respecto, ya desde el 7 de marzo del 2011, la Fiscalía argumentó que “los términos de la libertad supervisada de René no le impiden viajar a Cuba durante ese período… Nada le impedirá solicitarle a su oficial probatorio (o a la corte, si le es negado por este) un permiso para viajar a Cuba a visitar a su esposa, sus padres ancianos u otros”.

En la moción presentada por su abogado, René expresó que cumplirá con los términos establecidos para la visita y regresará a los Estados Unidos.

Pese a las condiciones impuestas, nuestro pueblo, con hondo respeto, le da la bienvenida a la Patria a nuestro querido René y no ceja en la lucha por su regreso definitivo junto a sus cuatro entrañables hermanos.

La Habana, 30 de marzo de 2012

Cubadebate 

lunes, 19 de marzo de 2012

Miembro de Los Cinco Cubanos recibe permiso para viajar

Ahora debe esperar permiso del gobierno EEUU para visitar a hermano enfermo en Cuba
Por Álvaro F. Fernández

La jueza de distrito federal Joan A. Lenard hoy otorgó a René González, un miembro de Los Cinco Cubanos que está cumpliendo un periodo de libertad supervisada en Miami, el derecho a viajar a Cuba para visitar a su hermano enfermo.

Rene GonzálezRene González
La corte permitió a René viajar por un plazo de dos semanas para visitar a Roberto González, que está muriendo de cáncer de los pulmones y el cerebro. Roberto vive en Cuba.

Según la orden de la jueza, René debe:

1. Obtener todos los permisos, licencias y/o autorizaciones del gobierno de Estados Unidos, incluyendo el Departamento de Estado y el Departamento del Tesoro, por separado y sin relación con la orden.

2. Entregar a su supervisor de libertad condicional un itinerario escrito y detallado de su itinerario, incluyendo los números de vuelo, rutas, ubicación y modo de contactarle, así como copias de todas las autorizaciones y licencias que obtenga de manos del gobierno de Estados Unidos.

3. Durante su ausencia del distrito de supervisión, reportar su estado por teléfono a su supervisor de libertad condicional tal como lo solicite dicho supervisor.

Fuente Progreso Semanal

Juez autoriza el viaje de René a Cuba


Más detalles en próximos envíos

jueves, 15 de marzo de 2012

Al Editor del New York Times

Gilbert Brownstone, Fundación Brownstone

 
Su artículo titulado “Cuba: Rabino visita Prisionero Americano” en su edición del 6 de marzo, es interesante y revelador al mostrar cuan injusto es el sistema de justicia americano y que subjetiva es la cobertura de los periódicos americanos en su cobertura sobre Cuba y particularmente sobre los Cinco Cubanos.

Mientras el prisionero Alan Gross, recibe visitas regulares de rabinos (este no fue el primero en visitarlo y llevarle dulces), amigos, familia, dignatarios, etc., a los cuatro prisioneros cubanos no se les permite tal privilegio, por ejemplo recibir a rabinos,  sacerdotes, dignatarios, ni familiares, solo de forma muy excepcional y restringida, y por supuesto sin pasteles. Lo más lamentable, malvado e inhumano es que ni siquiera pueden recibir a sus esposas en los casos de René González y Gerardo Hernández.

Cuando René González se encontraba en prisión, por más de 13 años, su esposa Olga nunca recibió una visa para venir a visitarlo a los EEUU. Gerardo, en una prisión de máxima seguridad en California, no ha visto a su esposa Adriana por más de 15 años ya que se le niega otorgarle una visa a ella también.

El rabino comunica que Gross está preocupado por miembros de su familia. Esto es bien revelador ya que René González en estos momentos se encuentra bajo libertad condicional, después de haber cumplido su sentencia.

Su hermano Roberto sufre de un avanzado cáncer y está en condiciones críticas. Su hija mayor Irmita está a punto de casarse pero a él no se la ha otorgado un permiso de dos semanas para visitarlos. A su esposa todavía se le niega una visa para visitarlo.

Mientras que me siento feliz de que el señor Gross disfrute de sus visitas, yo espero que el presidente Obama esté pensando otorgar un trato similar a los cuatro prisioneros cubanos, en particular a Gerardo Hernández condenado a dos cadenas perpetuas y 15 años, no por tratar de derrocar al gobierno de los EEUU sino solo por hacer lo que el gobierno de EEUU debió haber hecho y ha prometido hacer y nunca hizo: poner fin a actividades terroristas desde territorio estadounidense contra Cuba


Enviado por el Comité Internacional por la Libertad de los 5

sábado, 3 de marzo de 2012

Líneas a Roberto

Querido hermano Roberto: 

Acabo de leer la carta que René te envió. No necesita comentarios.

Tú sabes que lo mío es la poesía, o el intento de poesía.

Seguro que te recuerdas de aquel intercambio en Miami, cuando me sorprendiste respondiéndome con un poema. Aun en aquellas condiciones supimos imponer la alegría y el verso sano, libre de odio, lleno de amor.

Y aquí acabo de escribir de un tirón, sin pensarlo mucho, estos versos bien sencillos, que parten de una frase de René en su carta: "Amar la vida y luchar por ella".

Aquí te va.

AMAR LA VIDA

   A nuestro brother Roberto

Amar los días
de sol y tierra.
Amar los tiempos
que se recuerdan.

Amar las casas
nuevas y viejas.
Amar la luz
y las tinieblas.
Amar los trillos,
las carreteras.
Amar el valle
como a la sierra.

Amar las olas
sobre la arena.
Amar el mar
y las riberas.
Amar los patios,
las azoteas.
Amar la noche
y las ciguenas.

Amar la luna
y las estrellas.
Amar la lluvia,
la blanca niebla.
Amar la nieve,
la primavera.

Amar las flores
y las abejas.
Amar el brillo
de las botellas.
Amar el ruido
en las escuelas.

Amar la prosa
y los poemas.
Amar la arista
de las sorpresas.
Amar los suenos
que nos desvelan.
Amar lo justo
y la certeza.
Amar el mundo
que nos contempla.

Amar la patria
y la bandera.
Amar la gente
que ama y que crea.
Amar la paz,
nunca la guerra.
"Amar la vida
luchar por ella".

Un fuerte abrazo.
¡Venceremos!

Tony Guerrero Rodríguez
3 de marzo de 2012.

P.D- Roberto, me he tomado el atrevimiento de compartir estas líneas con los amigos que están conectados conmigo. Sé que no hay problemas con eso, pero quería decírtelo.

viernes, 2 de marzo de 2012

Desde la dignidad de un patriota cubano

Esta carta ya circula por los 4 puntos cardinales. Yo, lo confieso, no había podido publicarla por la tristeza, la rabia y la impotencia que estos castigos adicionales a mis cinco hermanos me producen... pero es necesario, es un motivo más para que el próximo lunes, recordemos a Barak Obama sus redoblados crímenes sobre 5 hombres que lucharon, también, por esas hijas a las que les sonríe cada dia:

Mi Brother de toda la vida:

Nunca pensé tener que escribirte esta carta. Compartimos el mismo desapego por el intercambio epistolar, cosa de sobra demostrada durante nuestras respectivas misiones internacionalistas o –más conclusivamente- en la experiencia única de los últimos veinte años. En otras palabras, solo condiciones extraordinarias como las actuales me harían escribirla.

Si las condiciones fueran ordinarias estas cosas debería de estártelas diciendo personalmente, y muchas ni siquiera te las tendría que decir. Debería de ser suficiente para ti con esa lucha a brazo partido contra una enfermedad que busca devorarte, pero ha de añadirse a ella el enfrentamiento a una dolencia humana mucho más letal: el odio.

El odio que no me permite retribuirte todos tus esfuerzos con ese merecido abrazo que quisiéramos darte los Cinco.

El odio que no me deja unir mi risa a cada una de las ocurrencias que brotan de tu inmenso coraje.

El odio que me obliga a adivinar por la fuerza de tu aliento, a través del teléfono, el accidentado desplazamiento de las líneas del frente en esta batalla que libras.

El odio que me impone la angustia de no poder acompañar en tu cuidado a todos los que te quieren; y que me impide estar ahí para apoyar a Sary y a los muchachos.

El odio que me niega el presenciar cómo se crecen nuestros sobrinos, que se han hecho hombres y mujeres en estos años. ¡Qué orgulloso te puedes sentir de tus hijos!

El odio que no me permite simplemente abrazar a mi hermano. Que me obliga a seguir desde un absurdo y distante enclaustramiento un proceso del que debería ser parte, como cualquier otra persona que ha cumplido una sentencia de encarcelamiento, de por sí suficientemente larga, dictada precisamente por el odio; pero aún para él insuficiente.

¿Qué hacer ante tanto odio? Supongo que lo que hemos hecho siempre: Amar la vida y luchar por ella, tanto la nuestra como la de los demás. Enfrentar todos los obstáculos con una sonrisa en los labios, con la broma oportuna, con ese optimismo que nos inculcaron desde la infancia. Echar pa´lante, guapear, no rendirnos nunca; siempre juntos y bien cerca, por más que se empeñen en separarme de mis afectos para castigarnos con ello a todos.

Hoy me vienen a la mente aquellos hermosos días de tus tiempos de atleta. Tú en la piscina y nosotros en las gradas, gritando tu nombre mientras tú braceabas, y el sonido de nuestras voces que te llegaba intermitente cada vez que asomabas la cabeza para respirar. Luego nos contabas cómo a veces escuchabas tu nombre entero, a veces el principio y a veces el final. Entonces nos entrenamos para esperar a que sacaras la cabeza del agua y en ese preciso momento todos, al unísono, gritábamos tu nombre.

No podías vernos, pero el clamor de nuestra presencia llegaba a ti y sabías que estábamos contigo aunque no pudiéramos intervenir directamente en la lidia que se desarrollaba en la piscina.

Hoy la historia se repite. Mientras te enfrentas con todas tus fuerzas a este reto te sigo animando, ahora sumado a la familia que entonces no habías construido. Aunque no puedes verme sabes que estoy ahí, junto a los tuyos que son los míos. Sabes que este hermano, desde su insólito destierro, desde la angustia de la separación forzada, en las condiciones de libertad supervisada más absurdas, desde la dignidad de su condición de patriota cubano como lo eres tú y desde el cariño sembrado por la sangre y las vivencias que nos unen, está y estará siempre contigo. Cada vez que asomes la cabeza podrás sentir mi clamor junto al de mis sobrinos.

¡¡Respira brother, respira!!

Te quiere tu hermano,

René

René González Sehwerert: uno de los Cinco cubanos ahora en régimen de libertad supervisada en Estados Unido.
Roberto González Sehwerert: abogado, del equipo legal de los cinco agentes cubanos condenados en Estados Unidos. Roberto es hermano de René González, uno de los Cinco cubanos presos en Estados Unidos. Durante estos años, su propia condición de abogado le ha convertido en un incansable luchador por la libertad de los Cinco.