domingo, 26 de agosto de 2012

Una lucha indesmayable

Vilma EscalanteRedacción 
 
Una lucha indesmayable Adriana Pérez soporta con valentía y dignidad el drama de no poder ver a su esposo hace 14 años.

Adriana Pérez, esposa de Gerardo Hernández, uno de los cinco cubanos presos injustamente en Estados Unidos, estuvo en el Perú invitada al III Encuentro Nacional de Solidaridad con Cuba, efectuado hace algunos días en Chiclayo. En diálogo con LA PRIMERA relata las pésimas condiciones carcelarias que afrontan su esposo y sus compatriotas, apresados cuando monitoreaban las actividades de grupos terroristas que preparaban atentados contra Cuba. También habla sobre las trabas judiciales que ha enfrentado todos estos años. Abre su corazón y deja ver el sufrimiento de no poder ver físicamente a su pareja y estar impedida de ser madre.

-¿A qué se debe su presencia en el Perú?
Homenajeada en Encuentro en Chiclayo.
-Es para participar del evento de solidaridad que se realizará en Chiclayo [XIII Encuentro Nacional de Solidaridad con Cuba] y hablar sobre los últimos acontecimientos legales, de todas las estrategias y peticiones que como familias realizamos para lograr, junto al apoyo internacional, una solución humanitaria al caso, a pesar de ser un caso político, por parte del gobierno de Estados Unidos.

-¿Se ha comunicado recientemente con su esposo?-La comunicación de los familiares con los cinco que se encuentran en cinco estados diferentes de Estados Unidos, es a veces muy limitada. Cuentan con algunos minutos para hacer llamadas telefónicas o recibir un correo, pero de forma restringida y supervisada. Contra Gerardo se ha tenido una actitud más agresiva y de más control. No obstante, buscamos siempre algún método para que esa comunicación se establezca y tratar de disfrutarla por más corta o breve que sea. Nosotros tuvimos una comunicación telefónica donde mandó saludos al pueblo peruano y a todos aquellos que lo han acompañado en estos largos años y a todos los que están trabajando en función de él y de sus hermanos, porque cada vez que ellos envían un mensaje es en función de los cinco.

-¿Se han registrado trabas para su defensa?-Sí, han existido muchísimas trabas. Vamos a cumplir en setiembre catorce años del encarcelamiento de los cinco y durante todos estos años, desde el momento de sus detenciones, cuando fueron llevados a celdas de confinamiento solitario donde permanecieron 17 meses sin poder ver a sus abogados ni prepararse para el proceso. Además, se les impidió conocer todas las pruebas. La comunicación con los familiares después de la sentencia también fue impedida y fueron distribuidos por otros estados para que no se comuniquen entre ellos. También se obstaculizan los movimientos de sus allegados, de sus abogados y su propia defensa para el proceso de apelación.

-¿De qué forma?-Cada vez que Gerardo ha tenido que presentar un documento, la autoridad de la prisión decide llevarlo al hueco (celda de aislamiento total) o no entregarle a tiempo los documentos o no permitir el ingreso de sus abogados a la cárcel o a los cónsules discutir los temas legales con él. Recientemente, el 7 de julio, cuando iba a recibir la visita consular que está autorizada y previamente coordinada con el Departamento de Estado y había que revisar los últimos documentos del Hábeas Corpus; al llegar los cónsules perdieron su visita supuestamente por un error burocrático- administrativo. Al día siguiente, un nuevo abogado que se incorporó al proceso de Hábeas Corpus también fue impedido de ingresar llevando los documentos que Gerardo tenía que revisar y darles el visto bueno para presentarlos ante la corte. El abogado solo pudo hacerle una visita familiar.

-¿Qué espera obtener la defensa con esta Hábeas Corpus?-La defensa pretende obtener que este caso sea revisado nuevamente ante todas las trabas que han existido. Nosotros como familiares no tenemos mucha expectativa, pero la defensa sí ha encontrado nuevas evidencias que sustentan un Hábeas que se usa cuando existen condiciones como una mala práctica de la defensa en el proceso o haber encontrado alguna deficiencia durante todo el sistema judicial y en el caso de los cinco eso ha estado presente. En el 2006, una denuncia que hace el propio New York Times establece que un grupo de periodistas recibieron financiamiento del gobierno de los Estados Unidos para crear un ambiente hostil en torno al proceso de los cinco. Sin embargo, el proceso se mantuvo. Y hoy eso es una prueba que fundamenta el Hábeas Corpus, presentado por Gerardo junto a sus cuatro compañeros porque es un solo caso, aunque el gobierno de Estados Unidos ha tratado de dividirlo en partes.

-¿Por qué a su esposo le imponen tres condenas, a diferencia de sus compatriotas?-En el caso de mi esposo tendríamos que hablar de los cinco, todas las sentencias fueron desmesuradas. Durante todo el proceso su defensa, a pesar de todas estas limitaciones, demostró que eran inocentes de todos los cargos, excepto de aquellos cargos menores que fueron reconocidos por los acusados como el uso de falsa identidad por tres de ellos o el ser agentes no declarados de un gobierno extranjero, lo que conllevaba a una pena que ellos estaban dispuestos a cumplir y que no pasaba de más cinco años o una multa. Pero, el propio René González, que es ciudadano norteamericano, que tenía esos cargos, fue condenado a quince años cuando le correspondían cinco años y ello porque la corte sumó lo máximo de la sentencias de cada delito y hoy está fuera cumpliendo una libertad supervisada por tres años; luego regresará a Cuba y no se va a quedar viviendo en Estados Unidos. De los otros cuatro, había tres con cadena perpetua Ramón, Antonio y Gerardo, pues Fernando tiene 19 años de condena. Con los primeros se produjo proceso de re-sentencia en el 2010 porque se demuestra que la jueza aplicó mal la guía de sentencia y pudo haberles dado una menor condena. Así Ramón pasó a cumplir 30 años y Antonio a 30 años. Sin embargo, a Gerardo, por uno de los mismos cargos se le discriminó. Nosotros decimos que una cadena a 30 años en estas situaciones es como si fuera una cadena perpetua prácticamente es una burla, pero tendrán una fecha de salida.

-¿Y por qué se discriminó a su esposo?-Contra Gerardo se añade otros cargos como el derribo de aviones norteamericanos en territorio cubano lo que politiza el caso, así como la supuesta jefatura de todo el grupo por lo que tiene que encarar dos cadenas perpetuas más 15 años prisión, abusivas y desmesuradas, porque los cargos que Gerardo tiene no corresponden con la sentencia. Es una forma de torturar sicológicamente a los cinco. Con el Hábeas Corpus se busca que la jueza revise toda la documentación que acredita que Gerardo no participó en el derribo de aviones, que se trató de un acto soberano frente a una violación del espacio aéreo porque no era LA PRIMERA vez. Tampoco tiene una jerarquía militar, sin embargo es víctima de un cargo que en la propia sede del juicio se demostró que no tenía responsabilidades y la propia fiscalía, después de tratar de demostrar que era culpable, tuvo que pedir a la corte de Atlanta modificar el cargo porque no podía demostrar que Gerardo era culpable. El jurado lo encontró sin embargo culpable de todos los cargos sin haber hecho ninguna pregunta ni pedido ninguna aclaración.

-¿Nunca ha sido escuchado?-Nunca ha podido hablar para defender la inocencia.

-¿Sé que están solicitando un indulto al presidente Barack Obama?-Nosotros formalmente no hemos formulado ningún pedido de indulto. La solución en estos momentos está en manos del presidente Barack Obama. Después de haber agotado todos los recursos legales y que uno de los tres jueces que estaban a favor de anular el proceso fue retirado por enfermedad e incorporado un nuevo miembro nombrado por el entonces presidente George Bush, demostrando la intencionalidad del proceso, entonces nosotros como familia no tenemos esperanza y suficiente fe en la jueza, en su legalidad, y por lo tanto estamos apelando a una decisión humanitaria del presidente.

-¿Usted ha podido ver a su esposo?-En estos años nosotros porque René y su esposa Olga están en la misma situación, no hemos recibido visa para entrar a verlos que es algo que nosotros hemos estado reclamando en todas las instancias.

-Es decir que en 14 años no lo ha visto-Catorce años sin obtener la visa. Solo lo he visto en fotos y documentos, físicamente no hemos tenido la oportunidad. En el año 2002 recibí la visa y viajé a Estados Unidos, pero fui retornada a mi país después de un interrogatorio de 11 horas. A pesar de que toda mi documentación estaba en regla no me permitieron continuar a los Ángeles para ver a mi esposo en California porque me consideraron al igual que a Olga un peligro para ese país. En estos años los argumentos han sido diferentes como que me iba a reunir con terroristas, con lo que reconocen que estas agrupaciones operan en su país y lo que demuestra la inconsistencia que hay.

-¿Tienen hijos?-Esa es una de las dificultades que también hemos enfrentado, un matrimonio con la idea de permanecer unidos toda la vida. Nos no han dado la oportunidad de concebir un hijo fruto de nuestro matrimonio, lo hemos pedido desde el punto de vista personal y de nuestro gobierno. El reloj biológico va marcando una etapa donde nos están imponiendo una vez más dejar atrás un sueño que teníamos como familia. Yo había preparado muchas cosas para afrontar una maternidad que ha quedado dormida. Fernando tampoco tiene hijos y Gerardo ya no cuenta siquiera con su mamá, quien murió en el 2009 sin poder verlo y sin saber quién era su hijo, por el Alzheimer. Pero Gerardo se conformaba con hablarle por teléfono para que ella al menos escuchara su voz.

-¿Cuál es su situación actual?-Esa una situación muy dura y con este tipo de confinamiento y de sanción la pretensión es acabar con la integridad física de un hombre que tiene su voluntad y sus principios y, sobre toda las cosas, mantiene su alegría y optimismo increíble de regresar a Cuba y ese es el optimismo que nos transmitimos los dos. Un hombre que para hablar contigo tiene que calcular el tiempo y no excederse esos minutos, tiene que trabajar y estudiar para mantenerse sicológicamente activo y a la vez ayuda a otros. Uno sabe que él no está ahí porque delinquió o porque traficó droga sino que buscó ayuda al pueblo cubano para prevenir atentados terroristas, porque no puedo dejar de mencionar que en Cuba se vivió muchas acciones de ese tipo, uno crece escuchando todos esos sucesos. Cuando yo tenía seis años ocurrió el crimen de Barbados (atentado contra un avión cubano de pasajeros, en 1976, con 73 víctimas) y a mí me acompaña en esta visita una de las hijas de las víctimas y ese hecho nos marcó muchísimo y por eso estos hombres renunciaron a lo mejor. Todos son profesionales. Por ejemplo, René es piloto, Gerardo y Fernando son graduados de Relaciones Internacionales.

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